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Primavera verano 2012-2013 / Buenos Aires Fashion Week

Este es el inicio, fue muy difícil la primera colección, se juntan muchas cosas, inexperiencia, emoción, ansiedad y no saber a dónde me iba a llevar todo esto. Todo arrancó con un concurso yo tenía 31 años, 2 hijos pequeños; ya me había resignado a que no iba a ser la diseñadora que había soñado. Trabajaba de forma free lance y era docente universitaria.

CONTEXTO

Les debe pasar a todos, pero yo hago mucha catarsis con mis diseños y entender eso me llevó mucho tiempo. La historia de Emilse Benítez no arrancó fácil, tuvo varias turbulencias, perdí unos cuantos jugadores en el camino, no sé si recupere a todos, pero acá estoy.

 Fue el nacimiento de mi alter ego Benítez Emilse. Este personaje nació con la intención de no reprimirse, de ser libre, de poder gritarle al mundo lo que pensaba, a veces bien, a veces masomenos, pero en conclusión fue mi salvación. 

Al poco tiempo de arrancar me presenté a un concurso y creo que fue lo único que gané en la vida  

SE ABREN LAS PUERTAS

Todo fue al mismo tiempo, empezaba a ayudar a  Agustina Troyer que había ganado el Concurso semillero UBA y la llaman para trabajar con el vestuario de babasonicos. En el primer vestuario que la ayude fue en el 1012, nos acoplamos bien al trabajo y haciamos buena dupla, éramos el yin y el yang. Me gustaba trabajar en el vestuario de babasónicos, era salirme un poco de la rutina.

Recuerdo la primera reunión con ellos, no sabia quien era cada uno, Agus me había dicho que habian 3 Diegos, pero no tenia idea quien era cada uno, solo distinguía de nombre al cantante y baterista, después me podias poner a Comanche adelante y no me iba a dar cuenta, igual les recomiendo buscar un poco de las bandas que van a vestir para no pasar tanta vergüenza. 

En un momento con Agustina  nos presentamos por separado a un concurso, en ese entonces se llamaba Ciudad de Moda y el premio era tener pasarela en el Buenos Aires Fashion Week (BAFWeek). En fin Ganamos las dos, juro que no hubo arreglo. 

 Arrancamos el maratón del desfile y no voy a negar que este concurso me abrió las puertas de muchos lugares y me hizo conocer muchas personas, entre ellas  a Gustavo Di Mario, que hoy en día es el curador de mis desfiles. Recuerdo como el hijo de puta imponía miedo con solo respirar y su palabra era todo, si no le gustaba… a la basura, ojo lo sigue haciendo, pero ya me río en la cara, «el tío Di Mario». 

Desde la primera colección  arrancó el ejército de asistentes, tenía ex alumnos de la facultad, donde daba clases que me ayudaban en el armado de la colección. En esta época ellos se autodenominan los Duendes. 

La verdad todos necesitamos duendes en la vida, ellos lo eran todo para mí, creo que no se lo imaginan. Con el tiempo se fueron yendo, eso lo tengo muy claro, ningún asistente es para toda la vida, pero nunca dejan de ser parte de la familia.

ULTIMO DIA ANTES DEL DESFILE

Los últimos días antes del desfile son los peores, en las primeras colecciones dormía 3 horas por día y podía mantenerme así por un mes, era como una entrega de facultad. Ese último día dormí poco, como siempre, fui la primera en irme a dormir, todavía todos estaban en casa y me levanto Judith que era la única que quedó y se fue a la mañana temprano cuando cayeron todos para irse a dormir.

Esa mañana estaba muy acompañada tenía el apoyo de mis amigos, ex alumnos, la titular de cátedra de la facu. Toda mi vida estaba ahí cumpliendo mi sueño.

CAMINO A MI DESTINO

Todo era nuevo, no entendía nada, antes de salir a pasarela a saludar junto con los modelos, ya no sé cuánto alcohol tenía en sangre. Ver tantas cámaras, tantos flashes, creo que no sabía si era efecto del alcohol o estaba pasando de verdad. Los aplausos, todo era mucho.


Lo que nadie sabe es que antes de que los modelos salgan a pasarela, me fui a una habitación con una de mis amigas y me largué a llorar, eran muchos días sin dormir, estaba cumpliendo mi sueño y días antes había terminado junto con Agustina la ropa para un show de Babasónicos en la Luna Park. Estaba sobrepasada de todo

CUANDO LAS LUCES SE APAGAN

Mis hijos eran muy chicos y lo que quiero siempre una vez que las luces se apagan es irme a dormir, si bien siempre hay festejo después del desfile, yo tengo a isabel pidiéndome que esté con ella y como negarme a esa trompita.
Ganar ese concurso me abrió las puertas muy rápido, tuve que aprender del mundo de la moda de golpe, me sentía que tenía una marca que era puro humo, porque no tenía la capacidad productiva para hacer todo.

Hasta ahí solo podía hacer como estaba en la facu, completar la entrega. Armar mi marca me tardó unos años más

Emilse. 

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